24/11/10

¿Qué pasa en Islay?

El conflicto en Islay es el mejor ejemplo de la Política de Estado puesta en práctica no solo por Alan García, sino por los gobiernos anteriores: ni el pueblo ni sus necesidades ni su opinión importan, lo que importa es la opinión de los que tienen dinero porque siempre están prestos a dejar caer migajas a las autoridades que lo requieran y tengan los bolsillos hambrientos.

¿Qué pasa en Islay? Aquí hay un buen análisis hecho por los compañeros de Otra Mirada:

Conflicto en Islay: ¿sin solución a la vista?

El lunes se inició una huelga convocada por el Frente Amplio de Defensa del Valle del Tambo en contra del proyecto minero Tía María a ejecutarse en Islay (Arequipa) por la Southern Perú Copper Corporation.

El conflicto en Islay es uno más de los 161 conflictos activos que todavía no son solucionados en el país y que, cada cierto tiempo, estalla en actos de violencia. En esta ocasión, el enfrentamiento entre los manifestantes y la policía ha dejado como saldo 18 heridos y 9 detenidos. Recordemos que en abril pasado, los pobladores de Islay también salieron a las calles, luego de lo cual se instaló una mesa técnica que, al parecer, no ha rendido los frutos esperados. ¿Tiene solución este conflicto?

El agua: un recurso en disputa

Hay dos posturas contrarias en el conflicto en Islay que origina un diálogo de sordos. En primer lugar, el Frente Amplio de Defensa del Valle del Tambo, conformado por pobladores de la zona que viven de la agricultura, sostienen que el gobierno no ha cumplido con asegurar la intangibilidad de aguas subterráneas y superficiales del río Tambo, por lo que exigen una solución que aclare esta situación. Asimismo, piden que se concrete la construcción de la represa de Paltiture como compensación a los daños que causará la actividad minera en su localidad.

Por otro lado, el viceministro de Minas, Fernando Gala, ha dicho que la población de Islay no está adecuadamente informada, pues el proyecto Tía María no utilizará una gota de agua del río Tambo. En ese sentido, la Autoridad Nacional del Agua (ANA) señaló que la Southern Perú sólo utilizará las aguas desalinizadas del mar en la ejecución del proyecto en Islay, con lo cual se aclara que no se realizará ningún tipo de aprovechamiento del agua del río Tambo. Entonces, ¿se volvieron locos los pobladores de Islay para protestar sin fundamento?

Confiar en el Estado

Lo que sucede es, entre otras cosas, que los pobladores de Islay no tienen confianza en el Estado Peruano, que suele sentarse a dialogar una vez que los reclamos ciudadanos se convierten en acciones de violencia y que, cuando se logran algunos acuerdos, los incumple. Así, puede ser que el proyecto Tía María sea viable y favorezca a la región, pero si no se dan respuestas a las demandas de los pobladores, como por ejemplo que la consulta popular llevada a cabo en octubre de 2009 sobre el proyecto Tía María al menos sea vinculante, no es extraño que aparezcan discursos radicales contra las actividades mineras.

En ese sentido, todos los actores vinculados a este conflicto deberían tener como principio el rechazo a la cualquier tipo de violencia por lo que, nuevamente, criticamos la posición del gobierno, que espera que se llegue a una situación de polarización para resolver esta situación enviando policías a poner orden en la zona de conflicto.

Finalmente, consideramos que, así como se da gran apoyo a la gran inversión, el gobierno también debería prestar oídos a la situación en la que viven miles de pequeños agricultores en Islay, quienes no quieren que la agricultura desaparezca, ¿acaso solo debe haber Estado para los grandes? Esperemos que se reanude el diálogo y se propongan soluciones que satisfagan a todas las partes.

FUENTE: Otra Mirada al Día Política        

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